Llevo apenas un mes en el programa y ya he notado cambios muy positivos. Entré con un dolor de rodilla que llevaba arrastrando un tiempo y dolor en la cadera.
Me dio mucha confianza desde el momento de la evaluación, donde sentí que por fin alguien ponía su atención en mi condición física personal, descubriendo los desbalances y las causas que habían estado provocando las molestias y lesiones que tenía.
He tenido un plan completamente personalizado para mí, el cual ha tenido en cuenta mis necesidades, desajustes y respeto hacia mis preferencias y objetivos, ya que soy una persona que hasta entonces estaba haciendo cinco días de entrenamiento de fuerza, por lo que era necesario reestructurar mi entrenamiento.
Este plan se ha adaptado a mí completamente y, en apenas un mes, ya no tengo dolor de rodilla, además, siento que mi movilidad general ha mejorado y que, por primera vez, me siento segura entrenando, teniendo la tranquilidad de tener a alguien detrás que me guía y que me corrige diariamente.